Tradiciones navideñas no tan nuestras…

Tradiciones argentinasSi bien la Navidad en nuestro país es muy tradicionalista y nos atenemos a rajatabla a aquellas costumbres familiares heredadas de tiempos en los que ni siquiera éramos un proyecto de ser humano, es más que importante aclarar que debido a nuestras raíces europeas, muchas de las tradiciones que decimos son nacionales, lamentablemente no lo son tanto.

Difìcilmente alguien presente una queja en una mesa navideña junto a toda su familia cuando le pongan delante un tentador plato de Vittel Toné con ensalada rusa, o un buen pavo cocinado al horno durante varias horas. Hasta el momento muchos podrán decir que así, sosteniendo este tipo de costumbres nos ha ido bastante bien, con las frutas secas, el pan dulces, todo coronado por los fuegos artificiales de la medianoche.

Pero urgando un poquito más dentro de nuestras bien amadas tradiciones, el equipo especial de investigaciones de MU pudo descubrir lo siguiente:

En primer lugar y fundamental, lo que hace que la Navidad sea Navidad y el Año Nuevo sea más especial, un clásico de cualquier mesa típica argentina, el Vitel Toné, no es argentino sino italiano, mejor dicho Piamontés.

Su mejor compañera la ensalada rusa, cómo su nombre mal lo indica, proviene también de la bota europea, es decir, Italia y fue creada por Lucien Olivier en Italia en 1860, para luego presentarlo en el hotel Hermitage de Moscú.

Ni que hablar de las garrapiñadas que cualquiera disfruta en el Microcentro porteño durante todo el año pero que recién aparecen en los supermercados y almacenes en épocas de fiestas. Como muchos dulces similares, estas tentaciones provienen de España. Y ni que hablar de los pan dulces que disfrutamos durante todo el año, y en el interior del cual siempre pedimos más frutas secas. También es italiano, y en sus comienzos se llamaba Panetonne.

Y estos no son los únicos ejemplos: los fuegos artificiales tienen su origen en China, el pavo/pavita es más tradición norteamericana que otra cosa durante el Día de Acción de Gracias. ¿Nunca les llamó la atención comer tantos alimentos de altos contenidos calóricos, chocolates, y otros tantos, en pleno verano? En Europa tiene sentido, el invierno en gran parte del continente suele ser bien intenso.

Con esta pequeña demonstración queremos evidenciar que las tradiciones nuestras, no lo son tanto (ni que hablar de quienes cortan un pino de verdad emulando a los americanos). Una propuesta creativa sería buscar seguir tradiciones más nacionales y es por eso que desde MU sugerimos en vez de tirar fuegos artificiales demos todos una vuelta en colectivo que es bien argentino, nos comamos una milanga napolitana (creada acá) y acompañemos el café con un íncreible alfajor de Dulce de leche, ¿Y a vos que se te ocurre para una Navidad celeste y blanca?